El origen del nombre es variado y a veces, hasta confuso. Nos vamos a quedar con las dos acepciones que más me han llamado la atención, una por el significado que se le asigna (Jardín de Allah o jardín o tierra de Dios) y el otro por los argumentos que la sustentan.
La de origen árabe fue acuñada por varios escritores malagueños, que dieron como bueno el significado de “jardín de Allah o tierra de Dios”, pensando seguramente en que esto sería bueno para dar a conocer esta bella tierra. Argumentos pocos, pero aún así es la que se puede leer en algunas enciclopedias y artículos turísticos sobre Ardales.
La otra, según un estudio reciente, proviene de la palabra prerromana “harda”, que quiere decir “ardilla”. Hasta hace doscientos años todavía se denominaba a este roedor así. Parece ser que Hardales, es el plural de hardal, que significa lugar de hardas en una lengua prerromana anterior a la extensión del latín. Al parecer las sierras de alrededor eran extensos pinares en tiempos antiguos. Para terminar, solo queda decir, que hubo un hallazgo arqueológico que aporta quizás el argumento fundamental para esta teoría: una ardilla de oro macizo encontrada en la Peña de Hardales.